SANUTRI: desayunar - Alimentos Infantiles
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martes, 12 de junio de 2012

Consejos para ayudarte cuando el peque no quiere desayunar

Foto: crimfants
El desayuno es una de las comidas más importantes del día, y más para los peques: les aporta la energía necesaria para empezar la mañana con fuerza, y es clave para tener un buen rendimiento académico y para que esté de buen humor. La teoría la tenemos clara, ¿verdad? Sabemos que es importante desayunar y cómo debe ser el desayuno perfecto. Pero, ¿y si el peque no quiere comer nada por la mañana?

Puede ocurrir de forma puntual (quizá no tenga hambre o se haya levantado de mal humor) o, todas las mañanas. ¿Qué hacer? Desde Sanutri, expertos en nutrición infantil desde hace más de 40 años, te damos algunos consejos:
  • Predica con el ejemplo. ¿Tú desayunas? Los peques funcionan mucho por imitación y no van a querer desayunar si no te ven a ti hacerlo. Así que ya sabes: antes de intentar inculcarle el hábito al peque, haz que sea un hábito también para ti.
  • Desayuna con él. Al igual que en el resto de las comidas, es muy importante que, si es posible, el peque no esté solo a la hora de desayunar. Desayunando juntos no sólo ayudarás a predicar con el ejemplo, sino que además podrás pasar un ratito de calidad con el peque. Los niños también aprecian los momentos con sus papás, así que posiblemente le guste más desayunar si lo hacéis todos juntos.
  • Evita las prisas. Las mañanas se convierten muchas veces en momentos llenos de estrés en los que hay que hacerlo todo a correr, por lo que es posible que el peque reaccione queriendo saltarse el desayuno para tener un poco más de tiempo. ¿Solución? Acostarse un rato antes para levantarse un rato antes. ¡Desayunar con calma es siempre un placer que el peque apreciará!
  • Ten en cuenta sus gustos. Quizá la razón por la que el peque no quiere desayunar es que no le gusta lo que le ofreces. Pregúntale qué quiere, porque la solución podría ser sencilla: sustituir la leche por un yogur, tomar un desayuno frío en vez de caliente, salado en vez de dulce… Hay (casi) tantos desayunos nutritivos como gustos, ¡haz que al peque le encante lo que toma por la mañana!
Desayunar será a partir de ahora mucho más fácil, ¿no crees? Eso sí, todavía podría pasar que un día el peque se niegue rotundamente a comer algo antes de salir de casa. ¿Qué hacer? Solo en casos puntuales, puedes llegar a un acuerdo con él: que tome algo ligero y luego se lleve un almuerzo contundente para media mañana. Así comerá lo suficiente para llegar sin estar hambriento a la hora de la comida.

¿Le gusta a tu peque desayunar? ¿Qué trucos tienes para cuando no quiere hacerlo?

martes, 21 de febrero de 2012

Consejos Sanutri para un desayuno equilibrado

foto: Jeremy Keith
El desayuno no sólo es una de las comidas preferidas por los peques, sino que además es una de las más importantes: desayunar bien y de forma equilibrada es clave para que los niños estén atentos y despiertos y tengan toda la energía necesaria para afrontar la mañana. Además, el desayuno es un factor muy importante a la hora de evitar la obesidad infantil.

Por supuesto, no basta con desayunar, sino que hay que hacerlo de forma sana y equilibrada. ¿En qué consiste un desayuno ideal para los peques? Desde Sanutri, expertos en alimentación infantil desde hace más de 40 años, te lo contamos.
  • La clave del desayuno equilibrado está en la combinación de tres elementos básicos: todo desayuno debe contener lácteos, fruta e hidratos de carbono. Es decir, algo de leche, yogur o queso; una pieza de fruta o un zumo; y cereales o tostadas. A estos últimos podemos añadirles mantequilla o mermelada sin problema, ya que aportan también grasas necesarias.
  • Una vez que tenemos la fórmula del desayuno, toca aclarar algunos detalles para no estropear ese desayuno ideal. En primer lugar, el lácteo no tiene por qué ser leche. Si el peque prefiere tomarse un yogur natural, adelante. Además, no es necesario acudir a leches desnatadas o semidesnatadas.
  • Si en vez de una pieza de fruta, se opta por el zumo, ¡que este sea natural!, ya que los zumos industriales suelen tener muchos azúcares y otros aditivos nada buenos para los peques (ni para los mayores).
  • Algo similar ocurre con el hidrato de carbono: sustituir la tostada o los cereales por bollería industrial es un gran error. Eso sí, de vez en cuando sí se puede acudir a bollería casera: bizcochos y magdalenas caseras son perfectos para el desayuno con un vaso de leche (¡y a los peques les encantan!).
Y ahora que tenemos claro cómo debe ser ese desayuno toca añadir los detalles que lo llevarán a la perfección: si es posible, desayunar sin prisas y en familia (sin la tele encendida) es casi tan beneficioso como la correcta combinación de lácteo, fruta e hidrato. ¡A desayunar!